Historia es la relación de los hechos que se consideran verdaderos, así como la fábula es la relación de los hechos que se tienen por falsos.
Existen diferentes tipos de historia.
La historia de las opiniones no es más que la recopilación de los errores humanos. La historia de las artes puede ser la más útil cuando reúne al conocimiento de la invención y del progreso de las artes la descripción de su mecanismo. La historia natural, que impropiamente se llama historia, no es más que una parte esencial de la física. La historia de los acontecimientos se divide en sagrada y profana: la historia sagrada es la serie de operaciones divinas y milagrosas por medio de las que plugo a Dios dirigir a los pueblos antiguos de la nación judía, y poner hoy a prueba nuestra fe. Los primeros fundamentos de toda historia profana son los relatos que los padres hacen a sus hijos, que se transmiten de una generación a otra; en su origen no son más que probables, cuando no se oponen al sentido común, y pierden un grado de probabilidad a cada generación que pasa. Con el transcurso del tiempo la fábula se abulta y la verdad se pierde: por eso los orígenes de todos los pueblos son absurdos. Por eso los egipcios fueron gobernados por los dioses durante muchos siglos; después por los semidioses, y luego tuvieron reyes durante once mil trescientos cuarenta años, y el sol en ese espacio de tiempo cambió cuatro veces de Oriente a Occidente.
Enrique de Castro Aguilar

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