You are currently browsing the tag archive for the ‘determinismo’ tag.
Desde siempre la filosofía quiere contar nuestro comportamiento y darle explicación a lo que hacemos.
Todo pasa porque tiene una razón para que pase. Si todo está determinado, el ser humano puede predecir el futuro. Si quitamos al ser humano, la materia se controla mucho mejor. El ser humano es incontrolable y a la hora de querer saberlo, todo ha caído en la idea de que todo está determinado y que no existe el azar. Estamos entrando en un mundo de hipótesis, si dejamos sitio al azar, claramente.
Hay diferentes tipos de determinismo:
- Físico.
- Metafísico.
- Psicológico (está basada en todo lo que nos afecta).
- Material.
Interiormente nos preguntamos:
¿Somos libres realmente? ¿Formamos parte de una cadena a la que todo el mundo está determinado a hacer aunque la queramos evitar? ¿Qué significa la libertad?
Hay capacidad de tomar decisiones de elegir y son esas decisiones las que están determinadas por varios factores como la valoración de consecuencias, tu gusto, el estado de ánimo. Estos factores, nosotros no lo podemos controlar.
Nos determina factores accidentales, internos que queremos hacer, los caprichos, los impulsos y las causas fisiológicas.
¿Somos capaces, en nuestra imaginación, de hallar las causas que realiza la acción interna?
Hay es donde abriríamos un abanico de posibilidades.
Si fuéramos muy inteligentes y supiéramos mucho, ¿podríamos saber lo que va a pasar?
Supuestamente el mundo no se puede averiguar científicamente.
Hay una historia que cuenta nuestro profesor de filosofía Ismael de que había una vez un rey que preguntó a su Oráculo, si le podía decir que iba a pasar en el futuro. El Oráculo le dijo que su propio hijo le iba a traicionar y a que él solito iba a acceder al trono. El rey, intentando que no ocurriera, envió a su hijo a una aldea alejada.
El niño creció y por sus propios medios consiguió quietarle el trono a su padre.
Nadie nos quita la ilusión de que podemos predecir el futuro. Todo va a pasar como tiene que pasar.
Básicamente, nuestra ignorancia no nos permite ver que nuestra ilusión sobre la libertas, es simplemente una determinnación.
Todo acaba con la frase:
Firmando: Isabel Casado Priego.
